2021 es el año para impulsar las acciones que componen el informe del Plan de Acción para la Economía Circular de la Comisión Europea, presentado y aprobado el pasado año. Este informe pone de manifiesto que en 2050, consumiremos como si hubiera tres planetas Tierra. Teniendo en cuenta que los recursos naturales son finitos y que el clima está cambiando, se fija el horizonte en 2030 para alejarnos de «extraer, producir y desperdiciar» y aspirar a una economía circular, según dicho informe. Para ello, se ha constituido la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

¿De qué hablamos cuando nos referimos a economía circular?

La economía circular es un modelo de producción y consumo basado en la reutilización de los residuos y la eficiencia en la producción y la explotación de recursos. Está centrada en reducir, reutilizar, reparar y reciclar. Para reducir el impacto ambiental y la huella de carbono es importante diseñar y concebir la producción con materiales ecológicos o biodegradables y basar la sostenibilidad industrial en la proximidad territorial de la materia prima y la eficiencia energética. 

Reutilizar se basa en darle un segundo uso a algunos residuos. De esta manera, se introducen de nuevo en el circuito económico para satisfacer unas necesidades diferentes a las del producto inicial. El reciclaje es la palabra más conocida y practicada por la sociedad pero es importante reciclar materiales también en la fabricación de nuevos productos. Reparar los productos estropeados o de obsolescencia programada y aprovechar energéticamente aquellos que no se pueden reparar ayudará a alargar la vida útil del servicio que nos prestan, reduciendo así el consumo y la producción de este tipo de productos poco ecológicos.

A nivel familiar, la economía circular supone un impacto positivo en nuestra economía dado que si ponemos en práctica las cuatro R anteriores, no necesitamos gastar dinero en algunos objetos nuevos. Además, también impacta en la sostenibilidad del planeta, en una época en la que prima especialmente la sobreproducción, es decir una fabricación mucho más grande que la demanda que pueda haber. 

Según el informe del Plan de Acción, la producción de materiales que utilizamos a diario es responsable del 45% de las emisiones de CO2. La práctica de la economía circular reducirá de manera drástica las emisiones de CO2 y estimulará el crecimiento económico; se estima que el CEAP podría crear 700.000 puestos de trabajo en toda la UE hasta 2030. 

Biopompas con el cambio

El Plan de Acción pone uno de los focos en los envases y embalajes de los productos, con el objetivo de hacer que todos los envases sean reutilizables o reciclables y reducir también el exceso de envasado de los productos, de manera económicamente viable, señalando especialmente la lucha contra el plástico y los microplásticos. También subraya la venta a granel y su importante papel para contribuir a la reducción del uso de los envases e insta a fomentar este modelo de consumo.  

En Biopompas basamos nuestra producción en la economía circular, priorizando el uso frente al consumo, y promovemos la compra a granel de productos biodegradables fabricados con materias primas de proximidad para reducir la huella de carbono. La naturaleza biodegradable de nuestros productos contribuye a no contaminar los mares ni la tierra donde crecen los alimentos que ingerimos. Además, fomentamos el uso de los envases reutilizables y trabajamos en el reciclaje de los embalajes que contienen nuestros productos.

No esperes a 2030 y empieza ya a comprar productos de higiene y limpieza del hogar biodegradables a granel en tu tienda Biopompas más cercana.